Todo aquello que nos haga sentir bien como personas, inquietudes que nos mueven, necesidades no materiales que no se pueden obviar...desde una perspectiva abierta, con un tinte de antropología en la mirada.
martes, 29 de noviembre de 2011
Somos lo que comemos
miércoles, 23 de noviembre de 2011
O blanco, o negro.
GIRONA
Tenía que ser un posgrado sobre el efecto de las radiaciones y los fenómenos electromagnéticos en personas y edificios, y ha acabado fulminado por una cibercampaña de protesta que califica el contenido del curso de «pseudociencia». La Universitat de Girona (UdG) suspendió ayer el posgrado en Salud y Armonía del Hábitat, un curso de 120 horas dirigido a arquitectos, ingenieros, interioristas, constructores y personal sanitario, que costaba 1.170 euros y debía empezar el 27 de enero. «El curso se ha cancelado por la polémica que se ha levantado, pero en ningún momento se cuestiona su validez científica», según fuentes del rectorado. Entre los profesores figuraban arquitectos, psicólogos, osteópatas e investigadores como Enric Aulí, ambientalista y experto en bioconstrucción y geobiología (que entre otros aspectos estudia las geopatías o lugares donde la emisión de radiaciones electromagnéticas terrestres puede afectar a la salud); Carles Frigola, médico orgonómico (especialidad que trata las contracciones crónicas que interfieren el libre flujo de energía orgónica del cuerpo humano), y Josep Vilardebó, experto en radiestesia (técnica ancestral para medir la radiación de la Tierra). Entre las asignaturas del temario más criticadas estaban La razón del hábitat. Conciencia global holística; Geobiología y salud; Electromagnetismo y estrés ambiental; Cristalización sensible; Resentir y transmutación patológica, yDetección de ondas de forma.
«Inicié la recogida de firmas el día en el que recibí un correo electrónico de la UdG con información del curso, porque una universidad que supuestamente debe promocionar el progreso y la cultura pierde toda su credibilidad al apoyar un curso basado en mentiras cobradas a precio de oro, en lugar de promover la investigación rigurosa», explica Alberto Fernández Sierra, ingeniero técnico en Electrónica Industrial por esa universidad.
Desde una página de la web Actuable, Alberto abrió una recogida de adhesiones para pedir la anulación del posgrado. Cada vez que un usuario activaba el formulario para apoyar la campaña, se mandaban sendos correos electrónicos a la rectora, Anna Maria Geli, y al responsable de la fundación de la UdG, Joan Saurina, que gestionaba el curso. Un alud de protestas enviadas por más de 1.300 personas colapsaron sus buzones en pocos días. Fernández también ha contado con el apoyo de la Associació Catalana per a la Comunicació Científica (ACCC), que considera que la universidad no puede impartir asignaturas «que no están avaladas por el método científico», explicó ayer la directora, Cristina Ribas.
«Inquisición» académica
Por el contrario, Miquel Àngel Chamorro, director del departamento de Arquitectura e Ingeniería de la Construcción de la UdG, defiende el curso y critica que el boicot haya sido impulsado por alguien que carece de conocimientos sobre edificación: «El uso de palabras como pseudociencia nos hace retroceder hasta la edad media, cuando la inquisición borraba del mapa todo lo que le molestaba y que iba contra el poder preestablecido. Si este curso estuviera en la línea que indica Fernández, deberíamos aceptar que los arqueólogos son una especie de brujos porque usan el georradar para localizar restos».
Tanto Chamorro como el doctor en Arquitectura Gabriel Barbeta, coordinador del posgrado, aseguran que la bibliografía sobre estos temas es muy extensa y cada vez aparecen más estudios. «Hablar de campos electromagnéticos no es hablar de magia negra», sostiene Barbeta.
http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/guardianes-ciencia-1232500
Somos lo que decimos.
lunes, 7 de noviembre de 2011
No nos pilla ya de nuevas.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Pordios,pordios,pordios!!!
martes, 1 de noviembre de 2011
Sexualidad, mujer e historia.
Acabo de descubrir, en un lugar donde no pensaba hallarlo, un link a una entrevista de radio sobre la Historia de la Sexualidad femenina. No me termina de convencer el estilo del presentador, y sus preguntas, pero sí las respuestas y la sensatez de la entrevistada. Por fortuna, además, su agradable manera de hablar, hace muy amenas las explicaciones.
http://www.goear.com/listen/244f7de/historia-del-sexo-
Se trata de Ana Martos, mujer completa y polifacética donde las haya, que me ha dejado pasmada al investigar sobre sus libros.
http://www.casadellibro.com/libro-papisas-y-teologas-las-mujeres-que-gobernaron-el-reino-de-dios-e-n-la-tierra/9788497634540/1184164
Una interesante entrevista con esta autora:
http://libros2.ciberanika.com/desktopdefault.aspx?pagina=~/paginas/entrevistas/entre130.ascx
Mi descubrimento de hoy!!!
jueves, 20 de octubre de 2011
Viajes espirituales
Entrevista publicada en EL PERIODICO con Bárbara Virgil.
link a ruthviajes en el apartado de enlaces, a la derecha.
http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/barbara-virgil-momento-darlo-transmitir-todo-aprendido-1181450
-Explíqueme una cosa. Usted es licenciada en Filología Semítica. Se especializó en Literatura Hebrea. Dicta en la Facultad de Teología... Ya sé que no la dicta sola, pero para lo que quiero preguntarle es lo mismo: dicta una asignatura que se llama Mística Judía Antigua y Mística Neotestamentaria. Es experta en Mundo Bíblico y ahora hace un máster en Gnosticismo y Cábala. Bien: lo que quiero saber es cómo aplica todo esto, este caudal de conocimiento, digamos, en una agencia de viajes.
-Quiere saber qué hago aquí.
-Eso mismo.
-Mire, como sabe, Ruth Travel es una agencia de turismo religioso. ¿Que qué hago yo? Pues básicamente, intento darle a estas peregrinaciones un sentido, digamos, que el viajero no religioso también pueda disfrutar. Un sentido amplio, cultural.
-Le entiendo. Pero déme un ejemplo, por favor.
-Un ejemplo. De acuerdo. Armenia. Armenia es el primer país donde el cristianismo fue la religión oficial. Eso no hay mucha gente que lo sepa. Bueno, pues cuando vamos a Armenia no solo participamos en los cultos locales, y visitamos los lugares sagrados, sino que yo allí dicto una serie de conferencias a los viajeros. Sobre el cristianismo armenio, sobre la historia de Armenia, sobre la diáspora armenia. Vamos a monasterios y entramos en sus bibliotecas y vemos manuscritos antiguos de los Evangelios. También cenamos con representantes de la Iglesia armenia... Me acerco a la cultura a través de la religión, lo cual en estos países no es muy difícil, dado que la identidad la marca sobre todo la religión.
-Corríjame si me equivoco, pero es una forma tremendamente práctica de aplicar sus conocimientos, ¿no? Al oír «filología semítica», la mayor parte de la gente piensa única y exclusivamente en la docencia.
-Sí, resulta muy estimulante. Mire, yo soy una convencida de que uno siempre debe intentar devolver lo que recibe, y entre otras cosas por eso me dedico a la docencia... Pero trabajar en una agencia de viajes y hacer lo que hago sin duda me permite transmitir con más alegría lo que voy recibiendo. Es la manera en que conecto con el mundo lo que sé y estudio. Me lo paso bien. Entre otras cosas... Mire: intento encontrar lugares que ya no se valoran; ahora, por ejemplo, trabajo en el tema de los pueblos siriacos con tradición siriaca-aramea del sudeste de Turquía.
-Perdóneme, pero creo que ha llegado el momento de declararme totalmente ignorante con respecto a este tema. ¿Los pueblos siriacos...?
-Los pueblos del cristianismo de los primeros siglos, de los padres de la Iglesia, donde se crearon las primeras corrientes. La antigua Edesa. Me encanta la idea de ir allí y recuperar toda esa historia. Y de impedir que se olvide, claro, porque en ese sentido estos viajes son nuestro granito de arena: la gente viaja, aprende, luego se llevan lo aprendido a sus casas.
-Hábleme de usted. Cómo tiene tanta curiosidad por todo esto.
-Es la pregunta que me hacen siempre: ¿Por qué estudiaste hebreo? La verdad es que creo que tuvo mucho que ver que en la época en que era joven mi hermana tenía muchos amigos israelís, y a mí me picó la curiosidad. No por lo religioso; por lo cultural. De hecho, paré la carrera al cabo de dos años y me fui a vivir a un kibutz, a aprender hebreo. Fue fantástico. Luego regresé, cuando acabé la carrera, esta vez a Jerusalén, a estudiar Literatura Hebrea. Allí me tocó vivir la llegada de los inmigrantes judíos rusos después de la caída del muro, y la de los judíos etíopes. También entré en contacto con las comunidades cristianas locales, los armenios, los católicos, los ortodoxos, los maronitas, y con las pequeñas comunidades cristianas orientales... Mi visión de todo aquello se ampliaba cada vez más y más. Un mundo diverso y rico. Eso es Oriente Próximo.
-Que es un poco lo que usted intenta transmitir. ¿No?
-Digamos que los viajes que preparamos intentan mostrar esa diversidad. Un viaje a la Palestina del siglo I, por ejemplo, o a Etiopía, para entender el significado de la Epifanía, o a Israel, para estudiar las antiguas tradiciones judías... ¿Lo ve? Son lugares donde la cultura religiosa forma parte de la identidad del pueblo.
-Lo veo. Debo decir que tiene usted mucha suerte, ¿no? Hace lo que le gusta, aplica lo aprendido, transmite sus conocimientos...
-Mire, yo estoy en una edad que según la tradición es la edad del intelecto, la edad en que uno empieza a percibir las cosas de una manera más completa. Y disfruto de eso. Antes te estás formando, buscándote, intentando llegar a una posición. Ya no. Y es el momento de darlo, transmitir todo eso que has recibido.